En el equipo Juan Polo, no Marco sino Juan

Quiero detenerme hoy en la palabra “equipo” y su significado: Grupo de personas organizado para la realización de una tarea o el logro de un objetivo. Y detenerme quiero en ella porque casi siempre olvidamos que esta palabra junto a su significado y sus componentes existen. ¿Cúantas veces oimos hablar del arquitecto tal o mas cuál y sus geniales invenciones, sus monumentales obras producto de un elevado ingenio creador, su capacidad para diseñar, su talento inigualable; y cuántas veces en el anonimato quedan aquellos que hacen realidad su obra? Le valdrían de algo al arquitecto sus hermosos y admirables proyectos si no tuviese el equipo necesario para levantar sus paredes? ¿Y al final de la obra a quien terminamos conociento, alabando y aplaudiendo? Al arquitecto, por supuesto. En nuestras memorias quedará ese hombre o mujer que convulsionó el mundo con sus innovaciones y en nuestro olvido dormirán aquellos otros tantos hombres y mujeres y el sudor derramado por ellos en la construcción del sueño del primero. Esa es la sociedad que vamos costruyendo o más bien para ser objetivos, destruyendo a nuestro paso. Una sociedad piramidal en la que unos cuentan y otros no, en la que unos valen y otros no. Una sociedad absurda que no prioriza al ser humano, una sociedad que se basa en el tener. Y porque no quiero pertenecer a ella, ni romperme el cuello mirando hacia arriba o hacia abajo cuando se supone por lógica que mis semejantes se encuentran a la altura de mis ojos es que mi objetivo en este blog es detenerme en todos y cada uno de los componentes humanos que forman parte del equipo de ‘Adele’, y cuando digo todos reconozco que tan importante es el que está delante de la cámara como el que está detrás, así como tan importante es el que diseña el edificio como el que pone los ladrillos, aunque la sociedad, esta a la que creo pertenecer por error, se empeñe en realzar a unos y menospreciar a otros. Me detengo hoy pues en la figura de Juan Polo (Juanti) de 21 años, estudiante de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga que dedica la mayor parte de su tiempo libre a aprender sobre los temas que le gustaría dedicarse: la televisión, el mundo audiovisual, el cine, la tecnología e internet. Juan Polo es el creador de Multivisión , web dedicada a la televisión y la radio en directo a través de internet y demás temas relacionados con el mundo audiovisual. También es el responsable de recrear las escenas de una Málaga histórica en plena Guerra Civil a través de Radio Málaga 1937, postproduciendo y editando los episodios. En el mundo virtual, escribe en: Antena Colectiva donde desarrolla temas sobre televisión, estrenos de la pequeña pantalla, audiencias y estrategias audiovisuales, y lleva a la par su blog personal sobre televisión, mundo audiovisual y tecnología. Disfrutemos sin mas de sus montajes de vídeo y fotos varias en Flickr y cedamos paso pues a Juan Polo, no Marco sino Juan.

¿Qué hace que te plantees el estudiar cine?
Vocación directa al 100%. Estudio cine y televisión en la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Málaga, aunque siempre me he considerado un autodidacta nato. Más que al cine, quiero dedicarme a la televisión. Creo que es un medio que ofrece cientos, quizás miles de posibilidades a todos los niveles creativos y técnicos. Está en constante evolución, es como un ser vivo. Y actualmente, la TV está pasando por un buen momento. Un claro ejemplo lo tenemos en las series que ahora están triunfando. Por citar tres de mis preferidas: Lost, Dexter o Skins. Muy a la altura de grandes producciones de cine; son como una película contínua. Pueden torcerse o no, porque son un producto vivo, pero eso ya depende de sus creadores y el trabajo de los mismos. Personalmente, soy más del ritmo de trabajo de la televisión que del cine. El cine es mucho más planificado, tranquilo y estudiado, lo que lo convierte en un medio más perfecto que la televisión. Es un trabajo muy bonito, muy emotivo y gratificador, pero al mismo tiempo, sufrido, muy duro y muy creativo. Creo que no cualquier persona puede crear cine, ni buena televisión. Hay que tener una predisposición especial, desde saber contar cualquier historia a una audiencia tan grande como indefinida sin que se aburra el espectador (el guionista), pasando por la persona que conoce todas y cada una de las técnicas para coordinar por igual a un gran equipo de profesionales mientras imprime y crea la atmósfera plasmada en unos folios de papel, estando pendiente de todos los elementos de la producción en tiempo real (el director/realizador), hasta la persona que se encargará de conferir unión, lógica, sentido y sensación a todo lo creado, a través del ritmo y el montaje (el montador). Y se me queda muchísima gente en el tintero. El cine y la televisión son medios que requieren una coordinación y concentración al 100% entre un grupo de creativos y especialistas, unidos para crear un producto audiovisual. Aunque cuando acabo un trabajo, nunca me gusta, siempre pienso que se puede hacer mejor y estoy intentando esforzarme para mejorar constantemente.

¿Qué te cautivó de ADELE para integrarte en el proyecto?
El personal humano. Una historia con buenas posibilidades. Seriedad y profesionalidad del equipo. Participar para crear algo nuevo.
¿Qué funciones haces?
Tengo tres funciones en ADELE. La principal, Productor. Me encargo de que todo salga a la perfección, y de que cualquier necesidad que nos pueda surgir en el equipo se vea resuelta. Organizo el rodaje en tiempo real, para que en 24 horas podamos grabar un corto de 5 minutos y medio, con 9 localizaciones diferentes, dos épocas distintas y 4 personajes con personalidad propia; montarlo y sacar el producto final en un DVD, en un tiempo de 24 horas límite. Al mismo tiempo, divido el guión en unidades de rodaje, llamadas secuencias mecánicas, y me ocupo de que no falte nada en cada secuencia: organizar vestuario, necesidades técnicas para realización, actores que tendrán que intervenir, número de figurantes y qué deben estar haciendo en cada momento, que el material para cualquier trabajador del rodaje esté presente, necesidades de atrezzo especial y animales, anotar la ambientación a recrear, vehículos necesarios, condiciones meteorológicas,... Por otro lado, tengo que estudiar cada localización del rodaje, preguntar y anotar cualquier dato que pueda servir de utilidad al equipo: condiciones de iluminación, ruidos ambientales naturales exteriores e interiores, altura de techos y calidad de suelos, tomas de corriente eléctrica y potencias, aparcamientos para el equipo, controles de tráfico si fueran necesarios; por supuesto, disponibilidad de éstas localizaciones y en su caso, gestionar los permisos de rodaje...Todo éste trabajo se hace mano a mano junto con dirección, David Fons en el caso de Adele, aunque en este trabajo, tenemos una conciencia común y todo el equipo está realizando una de las tareas básicas de producción: buscar el personal técnico. Es muy destacable la labor que está realizando el equipo, aparte del nombrado David, especialmente Leticia González y Jorge Gálvez. Nunca he sido productor y me apetecía probar una experiencia nueva y saber dominarme en este ámbito laboral, al mismo tiempo que conocer y poder ponerme en el lugar de otros productores, y entenderlos. Es estar un poco en todas partes y saber poner solución a un problema. Sobre todo, siempre tener en mente un PLAN B, por si no funciona el A, o surgen imprevistos. Y ante ésto, saber reaccionar frente cualquier situación en el rodaje. Mi segunda función es Operador de Cámara. El rol que desarollaré será coordinarme al 100% con el Director, y el Director de Fotografía, de tal manera que las órdenes de luces, las de arte y las de planificación sean técnicamente viables, producibles y visibles: que el plano esté bien compuesto, que esté enfocado en donde y cuando tenga que estarlo, que la información de luz y color sea correcta, y al mismo tiempo, coordinarme con el equipo de Sonido, para que el audio entre bien y correctamente en la grabación. Mi tercera función es Montador. Aquí, de nuevo volveré a estar coordinado a tope con David Fons, para conseguir transmitir las sensaciones descritas en el guión literario, dotar de ritmo a la historia y organizar todo lo rodado de una forma lógica y con sentido. Conjugar las imágenes al ritmo de la música. La música en un montaje es como mínimo el 50% del total, y en algunos casos puede llegar hasta el 70%, donde la imagen hace tan sólo un 30%. La banda sonora es importantísima. Llegados aquí, ésta es una de las fases más creativas de todo el proceso de producción. Hay que aplicar técnicas anteriormente estudiadas, y en mi opinión, sobre todo, experimentar e intentar romper normas (dentro de un marco lógico...) para obtener algo, que alomejor no es lo que habíamos concebido a priori, pero es lo que necesita la historia y estábamos buscando sin saber muy bien cómo encontrarlo.De este modo, estaré implicado en las tres partes de un rodaje: pre-producción, producción y post-producción, de principio a fin.
¿Qué te parece y qué esperas de las 24 Horas de Adra?
Me parece una estupenda iniciativa cuyo futuro directo es un éxito y un triunfo. Espero conseguir un buen producto audiovisual, pasar una buena y excelente experiencia, conocer a un gran equipo humano de trabajo, aprender de mis compañeros lo que no conozco, desvirtualizar a gente y hacer contactos. Muchas gracias a Orisel Gaspar por la entrevista, al equipo humano de ADELE, y "a tí", por haberme concedido unos minutos de tu tiempo para leer esto.